Revisar los mails y encontrar spam es similar a la época en la cual el correo te dejaba propagandas o muestras gratis. Hace menos de un año una amiga completó mis datos en una planilla de videntes naturales. Siempre me divirtieron esas cosas y por supuesto no me molestó su gesto.
Lo que jamás sospeché, es que me encontraba en manos de una escritora fabulosa. Una mujer (quiero creer que es una mujer en bata y pantuflas) que me manda una o dos veces por semana hechos que podrían acontecer en mi vida narrados en una forma mágica, fantástica, increíble. No puedo negar que espero sus correos con mucho entusiasmo.
Los leo y me sonrío como cuando me escribe alguien que quiero y que está viviendo lejos. Por supuesto, nada de todo lo que ella me dice que puede llegar a suceder sucede y es por una sola razón, no mando los 30 euros por correo ordinario o realizo el pago del importe con tarjeta.
Adoro esas palabras tan bien combinadas y esa creatividad en folletines de una realidad paralela. Mientras tanto mi vida transcurre sin grandes sobresaltos con la posibilidad de pasar a otro plano por solo 30 euros... Suena tentador, es como una estafa en oferta, hasta podría salir bien pero no hay cuerpo que resista tanta buena vida y a mí siempre me gustó leer ficción.
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